Porque, por encima de todo,
nos gusta comer.
Porque nos apasiona cocinar.
Porque nos encanta llamar a
la comida por su nombre.
Porque queremos recuperar la cocina de tu madre, de tu abuela…
Porque queremos que tus papilas y tus recuerdos vayan de la mano.
RELÁJATE y DISFRUTA.
Nosotros trabajamos para ti, para ofrecerte los mejores sabores de nuestras raíces.
¡¡¡Deseamos que te sientas como en casa!!! 
Porque, por encima de todo,
nos gusta comer.
Porque nos apasiona cocinar.
Porque nos encanta llamar a
la comida por su nombre.
Porque queremos recuperar la cocina de tu madre, de tu abuela…
Porque queremos que tus papilas y tus recuerdos vayan de la mano.
RELÁJATE y DISFRUTA.
Nosotros trabajamos para ti, para ofrecerte los mejores sabores de nuestras raíces.
¡¡¡Deseamos que te sientas como en casa!!! 

Historia de El Portet de Donya Paca

El restaurante El Portet de Donya Paca, nace en agosto del 2016. Se ubica en el local del conocido restaurante Gavilá de Dénia, tras una importante reforma. En 1888, Jaime Llorca Simó, abrió el bar el “Negresco”, más conocido como bar “el Negre”, apodo del propietario. Su hija, Josefa Llorca Galán, dirigió el negocio de 1930 a 1949. En ese tiempo incluso se proyectaba cine en la terraza y las mesas se llenaban para disfrutar de la exhibición, de los helados y de las cervezas.

A partir de 1949 se hizo cargo del negocio Vicente Gavilá, marido de Josefa Llorca. En aquella época, las barcas de pesca, devolvían la gamba al mar, por su escaso valor. Algunos pescadores se la daban a Gavilá y éste las hervía para regalarlas como tapas. Poco a poco, se empezó a poner en valor la gamba roja de Dénia. El negocio dio un paso adelante y se convirtió en restaurante. Era de los primeros en la localidad y se convertía en referente de la gastronomía local.

Siguiendo la trayectoria de sus padres, Jaime Gavilá tomó el relevo en la gerencia del negocio, en el año 1967, junto a su esposa Victoria Monserrat, comenzando a cocinar y destacar con los arroces y nuevos platos como la ‘raya con all i pebre y espinacas”, “callos mar”, “fetge de rap”… y especializándose en la forma de hervir la gamba roja de Dénia, que su padre había introducido en la gastronomía local. En 2014, cerró sus puertas después de 126 años de historia a sus espaldas, disfrutando de unas magníficas vistas del puerto de Dénia y convirtiéndose en testigo privilegiado de la historia de la ciudad.

Como decía Jaime Gavilá, “el secreto del éxito radica en que era un negocio familiar”, y precisamente Sergio Gilabert Rovira, cocinero nacido en Dénia y heredero de otra saga familiar de la gastronomía local, la familia Gilabert Rovira, empezó, una nueva trayectoria, precisamente en el local del amigo de su padre. Jaime y Salvador se apreciaban mutuamente. En 1978, Salvador Gilabert y su esposa Teresa Rovira, empezaron a cocinar en el restaurante del camping de los padres de Salvador, Edén del Sol. Tras un impasse de dos años, en 1982 volvieron al restaurante, renombrándolo como restaurante Neptuno, ofreciendo una cocina familiar y tradicional. En 1990, reformaron una antigua casita cercana al camping, inaugurando el restaurante “Les Caves de Neptuno”, dando un salto cualitativo, con una cocina exquisita, recuperando platos típicos de la cocina popular, “gambeta amb bleda”, “bull amb seba”, “Espardenyá de pato y anguila”, “arrós abanda”, “tomacat amb espineta”, “coques de dacsa” …, conjugados con platos nuevos personalizados, “suquet de gamba”, “rollito de berenjena y algas”, “musola fresca a la flama”, “anxoves de ma mare”, “polp en cartxofa”, “croqueta de sardina”, … y con los postres caseros de Teresa, “tarta de queso”, ”Fabiola”, “tarta de chocolate”… todos ellos, con sabores exclusivos que todavía perduran en la memoria gustativa de sus clientes. Durante todos estos años, el matrimonio, estuvo apoyado constantemente por sus hijos Salvador y Sergio, creciendo desde el comedor del restaurante. Sergio, se decidió a continuar la labor de sus padres, estudiando y preparándose para poder heredar el buen hacer de sus padres en la cocina y Salvador dirigiéndose hacia el servicio y la sala, adquiriendo la experiencia necesaria en el Reino Unido y que hoy aporta al restaurante. 

En 2002, la familia, vendió “Les Caves de Neptuno”, dedicándose a la comida para llevar hasta el año 2016, año en el que Sergio Gilabert decide apostar otra vez por la restauración, aunando los sabores tradicionales de la cocina de sus padres, con nuevos platos y nuevos sabores que en los tres años y medio que lleva abierto “El Portet de Donya Paca”, ya se han convertido en platos iconos de la cocina de Sergio y en consecuencia de la gastronomía local, como “los canelones de ciervo”, “la carrillada ibérica al dolç de Giró”, “la ensalada de Rosa” y “el pulpo de Salvador”. La apuesta del restaurante “El Portet de Donya Paca”, es continuar la historia viva de aquel negocio que nació en 1888 como el bar “Negresco”, se transformó en el restaurante “Gavilá” y actualmente continúa como “El Portet de Donya Paca” con pretensión de afianzarse en el panorama local, ofreciendo una cocina tradicional con mucho sabor.